lunes, 1 de julio de 2013

Quiero tomar una decisión, pero no dejaré que suceda



Cómo ver las cosas ahora que siento que algo dentro de mí me juega malas pasadas, cómo sentirme seguro de ver con claridad las cosas, cómo saber si lo que quiero realmente existe o me permitiré alcanzarlo, es acaso que eso que tengo trata de ponerme a prueba sin tomar en cuenta las consecuencias, realmente no lo sé, no lo entiendo y no puedo asegurar que no sé si es parte de mis pensamientos, mis subconsciente, mi yo interior, o algo que está haciéndome sentir rechazo de las cosas que quiero; siento que no me atrevo a tomar acciones importante para mí futuro y no es realmente por mis pensamientos sino por una idea general que está plasmada en mis acciones, al menos así lo veo por ahora, hasta descubrir qué es realmente lo que me impide a tomar las decisiones que debo tomar, creo que estaré muy al pendiente de mí mismo, de mi comportamiento, del por qué no me atrevo siquiera a iniciar una conversación, o es que acaso algo dentro de mí odia las cosas que realmente deseo, no es acaso una manera de tener una excusa por la que no hacer las cosas, no lo veo así, pues realmente había decidido ser parte de esta sociedad, y creo que ese algo no me lo ha permitido.

Pensé que era yo el problema, pensé que era mi timidez, pensé que en ocasiones era necesario rechazar a la gente, pero últimamente me he dado cuenta que todo ello solo es parte de ocultar el problema, de no ver las cosas con claridad, de querer sentirme en una ilusión o de disfrutar las cosas como en un sueño, viendo una fotografía, pero no lo quiero así, en textos anteriores descubrí que es importante disfrutar las cosas que hagamos, incluso querer disfrutarlas por más simples o complejas que puedan llegar a ser, y es a eso a lo que me aferro a decir que existe algo dentro de mí que me lo impide, es como una negación, como una condición lógica que cambia todo a lo opuesto, no sé realmente qué es, dónde se encuentra o cómo controlarlo, pero sé que lo estoy descubriendo.

Puedo decir que soy yo quien me impidió tomar las decisiones en el momento oportuno, pero no fui realmente yo, si es que “yo” soy la parte pensante de mí mismo, más bien fue algo dentro de mí que me impulsaba a no tomar la decisión, o que a veces me impulsa a tomar decisiones contrarias como si estuviera jugando conmigo mismo de mala manera, como si a esa parte de mí no le importase la integridad de lo que soy, y más bien le gustase verme perdido para aprender de lo que soy capaz de hacer para salir de un laberinto.

No creo que esto sea posible, pero lo siento y lo he experimentado, fue cuando vi que las cosas estaban perdidas que esa parte de mí sació sus ganas de ver algo creativo, una nueva sensación, una nueva conclusión, un nuevo aprendizaje, donde me expuse a perder, simplemente a perder, y no hubo intentos simplemente fue ver pasar las cosas y no tomar acciones, quedarme como espectador cuando las cosas a las que pertenecía estaban lejos, sintiéndome ser parte de ellas sin poder sentirlas como realmente son.

Esto me lleva amuchas conclusiones, ahora me detengo a pensar sabiendo que también soy parte de mi problema, y ya no me quedan muchas dudas, más bien me queda un sentimiento ligero de traición al cual no puedo juzgar, pues me estaría juzgando a mí mismo, pero sé que tendré cuidado pues mis decisiones no se basan solo en lo que quiero, sino también en mis ansias por el aprendizaje, por saber más, por conocer la naturaleza humana, pero esto puede que me lleve a un laberinto sin salida, solo para sentir que aprendo de mí mismo, solo para ponerme a prueba, solo para conocer más de mí mismo, cosa que no quiero que sea así.

Hay algo que está perturbando mis pensamientos, como un virus de computadora, como un algoritmo que tal vez he creado yo, o que tal vez haya sido inducido, pues los virus de computadora se propagan. Recuerdo que yo no era así de niño, recuerdo que era diferente, recuerdo que era un poco más extrovertido, pero también recuerdo que tenía más libertad que ahora en expresarme, pues de niño uno es libre de hacer lo que su imaginación le permita. Ahora parece que hay muchas reglas que creo que a partir de ahora debo comenzar a romper, reglas que solo me detienen y no me dejan dar el siguiente paso, que cambian un significado por otro, que pueden hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No se permite el uso de links, plabras obsenas o contenido que pueda herir la sensibilidad de los lectores.