miércoles, 3 de julio de 2013

Cerré la puerta entando yo dentro.



Aun creo que no es tiempo de contar todo acerca de la chica a la que he mencionado algunas veces en estos posts, creo que todavía no ha ganado un espacio en este sitio y tampoco en mis pensamientos, a pesar que esto último no sea tan cierto. Pues bien, creo que en ocasiones llego a pensar en ella y me siento tan tranquilo al creer conocer todo por completo que me pierdo en mis pensamientos y me olvido de todo lo demás, quizá es por exagerar, pero existe una parte de mí y una etapa que hasta estos momentos permite que mis pensamientos abarquen casi totalmente el interés de saber más acerca de ella que a pesar de ser extraña para mí y de parecer estar lejos de mi alcance, se vuelve tan cercana y a la vez tan ilusoria la manera de imaginarla que mis pensamientos me hacen creer que hay una parte de mí que está vinculada a ella, como un nexo universal que me hace creer que todo es posible, y que debo conocerla.

Quizá todo esto es una ilusión, pues en ocasiones pienso en el destino, en aquellos momentos en que alguna vez pasé por su lado y en esos momentos donde cruzamos miradas, pero a pesar de ello nunca nos comunicamos, creo que las cosas no son como las imagino, pero de todas maneras esta manera de ser me está dando algo bueno, pues he llegado a imaginar grandes cosas y he descubierto que todo ello viene de mi propia imaginación, he mejorado en muchos aspectos pues ahora tengo deseos de conocer como son las cosas en realidad, no sólo quiero pensar en las cosas sino ahora quiero saber cómo son; pero tal vez es mi propia naturaleza la que me lleva a querer saber, y esto último lo he venido pensando y pensando, pues he llegado a una conclusión donde ella solo es una chica más en el mundo y puedo ver más allá de las cosas pues percibo los detalles con mayor detenimiento y puedo ver la esencia de las cosas, y eso me permite conocer cómo son y entender que todas los pensamientos que tengo acerca de algo, han sido generados sólo por mí y que soy yo quien puede percibir la naturaleza como otros no lo haría, es por ello que pensar en aquella chica ha sido más que todo un ejercicio que mi subconsciente recrea para ponerme a prueba y poder descubrirme a mí mismo.

A pesar de todo ello, y entiendo mi naturaleza humana, puedo decir que he llegado a enamorarme de aquella chica, a pesar que aún no le he hablado y a pesar de haber tenido muchas oportunidades para conocerla, no he sabido atreverme a aprovechar ninguna de ella, y eso fue algo que me hizo tomar conciencia del modo en que yo mismo me pongo a prueba, y de la desventaja que es hacer esto aún sin estar consciente de ello.

Desde hace un tiempo, me detuve a preguntarme cuándo sería el momento indicado para conocerla y tuve muchos, estaban los horarios de entrada y salida, los cuales en ocasiones coincidían, estaban también la oportunidad de comer en el comedor universitario, lo cual a pesar de ser sólo una vez a la semana, era el momento perfecto para al menos mirarla otra vez, o como las veces en que tenía el tiempo y simplemente las cosas parecían simples para mí conducta. Además, estuvo también la oportunidad de conocerla la semana pasada, o al menos de conocer a la amiga de ella, algo tan fácil y tan simple, pues es algo natural conocer nuevas personas, y hoy en día con los avances tecnológicos en las comunicaciones, tenía una oportunidad más de conocerla a ella o a su amiga, pero todo esto parecía cargarme de presiones y de conclusiones apresuradas acerca de las cosas, las cuales hasta ahora no han evolucionado mucho, o tal vez nada, pues ella aun no me conoce, y creo que las cosas para ella avanzarán aun si yo estuviera presente, fue ahí que mis pensamientos se tornaron pesimistas, y traté de entenderme, y reconozco que me estaba engañando a mí mismo con mis propias ideas, quería conocerla, pero a la vez no lo hacía, sabía que era el momento, y a pesar de estar presente en el lugar, no tomaba más acciones al respecto y me dejaba llevar por mi timidez, pero no es timidez lo que tengo, más bien es un bloqueo social, una barrera que impide comunicarme, que se forma en mis pensamientos como una puerta cerrada, pero que a la vez nadie más sabe abrirla más que yo, entonces me preguntaba mientras veía pasar el tiempo, por qué no puedo ser una persona sociable, por qué me cuesta tanto hacer el intento, o es que no quiero hacerlo, pues de quererlo realmente ya lo habría hecho, o es que mis deseos y mi subconsciente no están de acuerdo en tomar la decisión de conocerla.

Creo que no es tan complicado como parece, pero en mi interior donde los pensamientos son los que controlan mis acciones, es posible que las cosas tengan reglas distintas a las de otras personas.

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