lunes, 24 de junio de 2013

Una oportunidad multiples desiciones



Casi siempre trato de encontrar el mejor lugar para sentirme tranquilo, quizá solo busco el lugar donde pueda verme a mí mismo y saber con certeza que las cosas que haga son parte de mí. Creo que pienso de una manera filosófica e innecesaria, y eso es algo que me sucede muy frecuente mente y en cualquier lugar; lo que me lleva a pensar en querer cambiar este estado en el que me encuentro, en el que me veo con dudas para tomar una decisión y que a pesar que la repito una y otra vez en mi cabeza, no logro obtener una respuesta.

Pues bien, creo que ya es momento de entender por qué tengo tantas cosas en mi cabeza, más que pensamientos creo que son dudas acerca de tomar decisiones. Y eso se debe en gran medida a mi estado anímico, en ocasiones siento que puedo lograrlo todo, y sé que es posible lograr todo, incluso cuando siento que no lo es, al menos tengo la certeza que en algún momento mis pensamientos me llevaron a la última conclusión de que sí es posible. Esta parte de mí es interesante pues me demuestra una contradicción que resulta de querer poner todo en el plano de la lógica. Sé que no es necesario y sé, al igual que muchos, que las oportunidades aparecen con poca frecuencia y creo que es una característica de la gran mayoría de personas evitar perder una oportunidad o visto de otra manera arriesgarse a tratar de conseguirla. He llegado a entender que cuando pienso mucho en si debo o no debo tomar una decisión, los resultados siempre son los mismos: no logro alcanzar mi objetivo y casi siempre acabo sintiéndome vacío.
Analizando porqué me cuesta tanto tomar una decisión me he dado cuenta que todo está en mis pensamientos o en cómo es que yo proceso una información, o lo que haga con ella, es decir, la información es algo lógico, son datos, y sólo debo tomarlos como tal, pero procesar esa información toma tiempo, pero también existe información que más que todo es ruido, como el ruido que produce el tráfico o el ruido de la gente cuando murmura, todo ello no es información que será de importancia, es ahí mi error al tratar de entender cada cosa que veo, o cada cosa que oigo, trato de entender algo que tal vez no existe, que no es parte de mi vida, y es cuando caigo en un bucle sin salida, de pensar y pensar en una sola cosa, o en muchas a la vez que no llevan a ningún resultado.

Pues bien, al menos explicando lo que pasa por mi mente, creo que entiendo que quizá trato de liberar esa carga de información, como ya lo había dicho antes me detengo en captar cada detalle de las cosas que percibo y las cosas que realmente debo hacer se me escapan de las manos. Pero la razón de este post quizá no era la de explicar cómo las cosas más triviales pueden apoderarse de mis pensamientos, sino de entender el porqué de sentir que no puedo tomar una decisión. No tengo la certeza de poder explicar con detalles cómo es el proceso de toma de decisiones, a pesar que estoy llevando un curso al respecto, pero este curso es de nivel empresarial, no es muy práctico y casi no es aplicable a la vida cotidiana, y antes de comenzar a contar acerca de mis esfuerzos por poner todo lo que aprendo en la vida, creo que mejor regreso a la razón de este post.

Desde hace ya un tiempo, algo de un año, he comenzado a sentir algo por una chica, bueno, creo que puedo resumir que estoy enamorado, pero no es la primer vez que me enamoro, sin embargo, ésta es la primera vez que me atrevo a hacer algo para atraer su atención, antes sólo me detenía a observarla, sin ser tan obvio, pero a pesar que a veces quería hablar con una chica nunca se daba la oportunidad, o mejor dicho, no aprovechaba la oportunidad. Ahora las cosas parecen ser distintas, ahora quiero conocerla, y no sé cómo hacerlo. A veces en mis pensamientos suelo soñar acerca de las maneras en que podría conocerla, pero nada de esto sucede y es probable que nunca suceda, es decir, sólo la conozco la primera vez, no es para tanto, y eso lo entiendo, conocerla siempre será la primera vez y lo demás será diferente, pero me centro tanto en un momento que me olvido de lo demás. Ahora, son pocas las oportunidades en que puedo cruzarme con ella y peor aún, son pocas las que logro decidirme a hacerlo. Esta vez las cosas han sido diferentes, quizá por toda la información que uno puede obtener por el internet, pero las casualidades aparecen, y surge en mis pensamientos algo que puedo interpretar como una ilusión.

No quiero esperar más, con sólo pocos minutos tengo que tomar una decisión, de poder encontrarme con ella en el comedor de la universidad, o de continuar con una tarea que debo presentarla el día de hoy, no sé cuál me dé resultados, y creo que he estado pensando en ello toda la mañana. Por un lado, aún no la conozco y creo que ella tampoco me conoce, por otro lado, la tarea significa la aprobación del curso, por un lado sólo tengo este día para ir al comedor y poder encontrarme con ella o la menos cruzarme con ella, por otro lado jalar el curso significa volverlo a llevar y es el tiempo lo que ahora no puedo perder. Tiempo que también no quiero perder deteniéndome a pensar en si lo hago o no, tiempo que parece pasar rápidamente y que es la razón por la que ahora llevo cursos de lunes a domingo, tiempo que parece no darme oportunidades y que parece estar en lucha conmigo. Debo tomar una decisión y las variables no son precisas.

Hace unas semanas, logré ir al comedor de la universidad, y aun así, no la encontré. Para mí es algo en lo que me concentro tanto que parece que eso es lo que me impide lograrlo, quisiera sólo tomar la decisión y disfrutarla, quizá ese deba ser mi nueva manera de pensar. Espero poder asimilar esta última línea, pues aun escribiéndola, la veo como una frase, y realmente me gustaría que tuviera un efecto positivo en mí.

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