viernes, 28 de junio de 2013

Sólo deja que fluya



Recuerdo que hubo un tiempo cuando era más joven que llegué a sentir algo por una chica, eran tiempos de academia luego de salir del colegio, simplemente no sabía cómo era esta realidad, sólo sabía cómo era mi vecindario, que a decir verdad, conocía superficialmente; no ha pasado mucho tiempo y creo que las cosas por aquí han cambiado poco, aun así mis pensamientos acerca de lo que era la realidad fueron totalmente distintos y aunque veía lo diferente que eran las personas, sólo me detuve a ver a una, a una chica llamó mi atención, y saber de ella no sólo se reducía a mirarla, sino también escucharla, a imaginar cómo sería su vida, a inventar  momentos en que nos conociéramos por primera vez, creo que esa sensación la tengo desde hace tiempo, y a veces llego a pensar que soy yo quien tiene todo eso que busco, que trato de encontrar en las personas y que por más que intento no logro ver. Pues aunque no la conocí, esos cuatro meses en que estudié en la academia, me hicieron sentir algo muy distinto a todo lo que he sentido hasta ahora, creo que fue el momento indicado en enamorarme de una chica, teníamos la misma edad, a veces me parecía que pensábamos igual, aunque no hacíamos las mismas cosas, pues, yo casi nunca hablaba y ella era sociable, no se limitaba en conocer amigas; mi manera de ser muy introvertida, y sabía que no debía desconcentrarme pues debía estudiar para ingresar a la universidad, y pensar en ella no fue tan difícil, esa vez simplemente no sentía nada por ella, simplemente la veía, y me sentía algo tímido, pero no era para tanto como para decir que pensaba en ella todo el día. Y aunque fueron tan simples las cosas que pasaron, para mí me parecían las cosas más complicadas, tanto por las materias que tenía que aprender como por la manera en que trataba de aprender. No estaba acostumbrado a un método de estudio rápido y tampoco tenía una base para entender lo que debía hacer, pero tampoco la obtuve, pues el ciclo era semestral y era dirigido al área de ciencias, no abarcaba todas las materias que otras carreras requerían, y en verdad sí las necesitaba, necesitaba saber de qué trataba esta realidad, y qué podía hacer en ella.

Pues bien, cuando el ciclo pasó e ingresé a la universidad, no sentí que tuviera lo que necesario para ser un universitario, no sentí que hubiera logrado algo, no lo sentí porque sabía que no tenía lo que se requiere, sin embargo ingresé. Y aunque eso no me hacía sentir tranquilo, comencé a pensar y pensar en aquella chica, me preguntaba qué carrera escogería, me preguntaba por qué aun estando en colegio, optó por estudiar en una academia, me preguntaba por qué estudiaría por las noches, me preguntaba cuáles serían sus acciones después de la academia, entonces comencé a pensar en ella más de lo que debía haberlo hecho, de algún modo comencé a querer saber de ella a pesar que ya no al volvería a ver, solo sabía su nombre, y aun por estas fechas no he logrado volver a saber de ella. Entonces comencé a sentirme confundido, y más aun estando en la universidad donde no conocía nada de nada, y donde habían más de 120 alumnos en una misma aula, la mayoría se habían trasladado de otra universidad, y yo ahí con tantas personas, con tantas palabras, son tantos sonidos, en donde no entendía qué era lo que estaba pasando. La primera vez en la universidad no fue tan grata, realmente sentía que era una universidad de bajo nivel, y tal vez lo sea, pues hasta ahora no he llegado a saber si tiene algo de nivel. Creo que me vi impulsado de continuar esa universidad pues mis padres habían invertido en ello, no sé cuánto realmente, pero no fue tanto como imaginaba en esos tiempos, pues ahora ya conozco lo que se requería para ingresar, me di cuenta con el pasar del tiempo y mis experiencias; y todo eso que me faltaba lo llené poco a poco hasta sentirme más tranquilo.

Pues bien, no volví a verla ni a saber de ella, supe que con el tiempo, algunos de los chicos del mismo salón ingresaron a la misma universidad, algunos al mismo tiempo que yo, otros un tiempo después, y todo ello me recuerda que debo ser persistente pues soy yo quien quedará para contar la historia. Y tal vez esa manera de ser que tengo, me permita conocer más que todos, pues, a pesar que comencé viendo las cosas de una manera formal, ahora veo que todo es flexible y que puedo hacer más de lo que otros pueden hacer, y que puedo llegar más lejos, a pesar que esto de la socialización parece ser un problema, he llegado entender cómo sacarle provecho, no digo que no me pasará nuevamente, pues a lo que iba es que esto me está pasando nuevamente, pero esta vez siento que tengo más conocimientos, y siento que es posible llegar a la chica y no sólo quedarme pensando cómo sería conocerla, a la vez que me permito conocerme un poco más pues desde siempre  he visto cómo mis pensamientos dibujan las más agradables sensaciones, y podría decir que lo que tanto creí que estaba lejos, siempre estuvo cerca, siempre estuvo ahí, y sólo había que dejarlo fluir.

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